viernes, enero 25, 2013

Una de las naciones más antiguas de Europa, quiere ser un nuevo estado

El otro día cayó en mis manos un incunable: un libro de principios del siglo XX que recogía los discursos de las Cortes Catalanas entre el año 1350 y el 1550. Una auténtica reliquia. En catalán antich, intercalando formas latinas y repleto de citas bíblicas, reproducía las intervenciones de los príncipes catalanes, de los reyes de la Corona de Aragón, de nuestros condes y obispos de la época. Una recopilación de las intervenciones de los tres "brazos" o estamentos de la época: el eclesiástico, el nobiliario y el real. Lo que eran las Cortes Catalanas, el sistema parlamentario mas antiguo de Europa. 
Las Cortes mas antiguas de Occidente, que a día de hoy se ven limitadas por el corsé constitucional español.
La Constitución española del 1978 (CE) fue un acuerdo de mínimos que los catalanes aceptamos con la esperanza de que nos trasladaría a la libertad, pero las sucesivas interpretaciones han aniquilado cualquier esperanza. El Tribunal Constitucional, cuando no lo hacen los políticos españoles, ya se encarga de laminar el futuro de Catalunya como nación soberana. 
Pero esta Constitución ya no es la nuestra; muchos no la votamos, como si lo hicimos con el Estatut que fue decapitado el 2010. En ese texto ya no tenemos cabida, lo hubiéramos hecho con una interpretación muy generosa, pero ya ha quedado claro que casi nadie en España quiere ser generoso con la nación catalana. Para ellos no existe otra nación que no sea la española, "patria común de todos los españoles". Y punto.
Esta Constitución (CE) es la que blanden para amenazarnos, para suspender la autonomía (articulo 155) o para justificar una hipotético-patética intervención del ejercito (Articulo 8)
Mirando siempre al frente ha llegado la hora de pensar en un nuevo marco constitucional. Pronto plantearemos llevar a cabo un referendo sobre el estado propio. No creo que nos lo dejen hacer los mismos que pasaron el cepillo y tumbaron el Estatut. Después intentaremos hacer una consulta, que posiblemente también derribarán. Llegará entonces la hora de la verdad, la de la declaración unilateral con el respaldo del pueblo.
Por eso es necesario ir pensando en el nuevo marco constitucional. Debemos empezar a visualizar como querremos la Constitución Catalana para cuando llegue el momento. Mi humilde parecer es que debe ser un texto breve y no detallista, que quepa todo el mundo pero sin llegar a la necesidad de reglamentar todos los ámbitos de nuestra sociedad. Mas bien deberá ser una declaración nacional de principios, un escrito que sea la continuidad de la Declaración de Independencia encajando los principios, derechos y deberes de los catalanes y las catalanas. Ya desarrollaremos las leyes que se requieran después.
En la nueva Constitución Catalana si que desarrollaría un preámbulo que enlace el origen de la nación catalana y el Gobierno de la Generalitat y que mencione el Parlamento mas antiguo. Cerrando el círculo histórico, haciendo patente que la que fue una de las naciones más antiguas de Europa quiere acontecer ser ahora un nuevo estado en la Europa del siglo XXI.

Sobre el autor de este artículo para Help Catalonia


Marc Monells 
Ex Director de Relaciones institucionales del Gobierno de Cataluña. 
@marcmonells
Generalitat de Catalunya, Territori
Special Colaborators

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The Scottish Temptation 
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3 comentaris:

  • cazador says:
    16 de septiembre de 2013, 11:20

    Ni tu mismo te lo crees

  • arturo parres says:
    18 de junio de 2014, 06:08

    El primer parlamento de Europa occidental se institucionalizó ya en le siglo VIII en Islandia. Historia elemental.

  • Mulliner says:
    21 de octubre de 2014, 10:33

    "...una de las naciones más antiguas de Europa", ¿estas cosas se dicen antes o después de colocarse?

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