miércoles, mayo 08, 2013

El Estado psicópata


En una decisión sin precedentes, pero no inesperada, el Tribunal Constitucional español ha decidido suspender cautelarmente la Declaración de Soberanía del Parlamento Autonómico de Cataluña del 23 Enero de este año, hasta su sentencia definitiva, que habrá de pronunciar antes de cinco meses. Es esta la primera vez que el alto tribunal suspende una decisión de un Parlamento regional, democráticamente elegido. La decisión se tomó a raíz de la admisión a trámite de la solicitud de suspensión definitiva, por parte del fiscal jefe del estado, que ya ha demostrado demasiadas veces que no actúa con aquella independencia del gobierno que la joven democracia española merecería. 

La estrategia de Rajoy para volver a someter a los catalanes a la voluntad del estado, no se altera: ejerce una presión cada vez más insoportable sobre el país y el pueblo de Cataluña, para ver si al final sucumben. Para ello, el único respaldo con el que cuenta, es el de los jueces, ya que ni la historia, ni el pueblo, ni sus representantes democráticamente elegidos, le apoyan en su cruzada contra siete millones y medio de catalanes, que por una amplísima mayoría de más de dos tercios, eligieron en noviembre partidos, que anunciaron en sus programas electorales la convocatoria de un referéndum de autodeterminación como una de las máximas prioridades para esta legislatura. 

Cuando hace dos años España estuvo a punto de ser rescatada, el entonces jefe de Gobierno Rodríguez Zapatero sólo necesitó poco más de dos semanas, incluso durante las vacaciones parlamentarias de verano, para cambiar, con el apoyo del ahora gobernante Partido Popular, la Constitución de tal forma, que podía aceptar legalmente los préstamos de la señora Merkel y de sus socios de la U.E.. Y es que Merkel sólo iba a prestarle su apoyo, si se garantizaba que el estado tenía capacidad para dictar el límite del déficit de las regiones autónomas. Y no hay nada que les guste tanto a los políticos españoles, sin importar de qué color, que demostrar su poder y centralizarlo en Madrid. Hoy es Mariano Rajoy, quien con el fin de volver a encauzar la situación catalana, comparte barco con el líder socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, y utiliza esa misma Constitución a modo de voluntad inalterable, expresada por todos los españoles en el año 1978, que de pronto ya nada ni nadie parece poder cambiar. 

Nadie sabe cuánto tiempo le seguirá durando al Estado la locura, para seguir oprimiendo la voluntad democrática de todo un pueblo. Sin embargo, hay algo que las encuestas de opinión demuestran casi cada semana: el número de ciudadanos que viven y trabajan en Cataluña y que ya no pueden soportar la presión, por lo que quieren salir de España sin importar su origen, está creciendo sin parar. Y quien crea que Quebec o Escocia son los ejemplos con los que se puede comparar Cataluña, está muy equivocado. Las ganas de separación son más bien similares a las que tenían serbios y croatas, checos y eslovacos o kosovares y serbios. Al fin y al cabo, Canadá y el Reino Unido hace tiempo que se han dado cuenta que no pueden mantener a un pueblo bajo su bandera en contra de su voluntad. España, aún está muy lejos de aprender esta lección. 

Lean este artículo en alemán, inglés y francés
Thomas Spieker 
Articulista de origen alemán, afincado en la Costa Brava desde 1971


2 comentaris:

  • jose antonio gonzalez serrat says:
    10 de mayo de 2013, 03:01

    Senyor Spieker, suposo que no sap gaire bé res del significat de la paraula "psicòpata". Vostè l'utilitza per titular aquest article com una perversió del llenguatge per definir conceptes que tenen altres i precises concepcions semàntiques. No enganyi a ningù i sigui mès curòs. Amb aquesta falta de coherència intel·lectual i lingüística nomès es desqualifica vostè mateix i al seu article. Gràcies.

  • MAYTE VI says:
    13 de mayo de 2013, 23:32

    EL ESTAT PSICOPATA AL QUE ES REFEREIX ES L'ESPANYOL

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