domingo, junio 02, 2013

Ratio de la deuda soberana de Cataluña: crédito financiero del Estado catalán


El crédito soberano de Cataluña es el crédito que el Gobierno de la Generalitat de Cataluña negocia directamente con las entidades financieras, y del que se hace directamente responsable. No incluye, por lo tanto, el crédito negociado y firmado por el Estado Español, del cual este es el único responsable.

La capacidad de conseguir préstamos, y el interés de estos, depende directamente de la valoración que los mercados de crédito hacen de Cataluña y su Gobierno. En concreto, hay cinco factores clave en el análisis del crédito soberano: eficacia institucional y los riesgos políticos, estructura económica y las perspectivas de crecimiento, liquidez externa y la posición de inversión internacional, el ejercicio fiscal y la flexibilidad, así como la carga de la deuda y finalmente la flexibilidad monetaria.

Cataluña, como Estado independiente, tendría una calificación crediticia muy diferente que Cataluña como Comunidad Autónoma de España. Para calcularla el Cercle Català de Negocis (CCN) ha comparado los indicadores anteriores con los otros estados independientes similares a un futuro Estado catalán. Esta comparativa otorgaría a Cataluña una calificación entre AA y AAA. Los países con calificación entre AA y AAA+ pagaban a mediados del 2012 un tipo de interés medio del 2,5%, muy inferior a los intereses medios del 4% y hasta el 6% que paga actualmente Cataluña.

Si observamos 8 países Europeos con una población y PIB per cápita similares a los de Cataluña (Noruega, Suiza, Holanda, Austria Suecia, Dinamarca, Bélgica y Finlandia), todos tienen calificaciones entre AA y AAA (la inmensa mayoría AAA) otorgadas por las tres principales agencias de calificación (S&P, Fitch y Moody's). En cambio, Cataluña tiene actualmente, como Comunidad Autónoma y por lo tanto sin apenas capacidad de recaudación directa de impuestos, una calificación BBB-, muy cercana al bono basura, y España, a pesar de ser la recaudadora del 95% de los impuestos catalanes, una calificación de BBB.

El PIB per cápita catalán está 17 puntos por encima de la media Europea, por encima del de Finlandia (AA+). Sin el déficit fiscal actual, el PIB per cápita de un Estado catalán sería superior al de Dinamarca, Suecia y Austria, y justo por debajo del de Holanda.

La legislación catalana respecto a la propiedad, anti-fraude, y otros elementos de seguridad jurídica y control societario es o bien directamente subsidiaria de la UE o comparable a la de los países avanzados occidentales.

Cataluña tiene muy poca deuda propia y por lo tanto la solidez financiera de su gobierno es elevada. Cataluña tenía el 2011 un sector público que ingresaba el 31,2% del PIB mediante impuestos, una cantidad relativamente baja y, por lo tanto sería posible aumentar todavía la presión fiscal. Por el contrario, el consumo en bienes y servicios por parte de las administraciones sólo representa una parte pequeña del PIB, así que no parece fácil que se puedan reducir los gastos en estas partidas.

Una Cataluña Estado, podría tener que asumir una parte de la deuda española, pero Cataluña todavía se encontraría en posiciones más ventajosas que Austria o Bélgica (AAA y AA+). Además, hay que tener en cuenta que la recuperación de parte del déficit fiscal permitiría a Cataluña reducir esta deuda con cierta rapidez.

Cataluña, entre 2001 y 2009 ha tenido un crecimiento más estable que Dinamarca, Suecia y Finlandia (AAA). El año 2009, cuando todos los países presentaban un decrecimiento económico, Cataluña seguía teniendo una evolución más favorable que Finlandia, Austria y Dinamarca (AAA). Por lo tanto, ante los riesgos, es de esperar que Cataluña sea una economía capaz de seguir generando riqueza. El crecimiento de las exportaciones y del sector industrial estos últimos años, con cifras similares a las de Alemania, confirma la globalización y competitividad de la economía catalana.

Cataluña tiene un elevadísimo nivel de paro, pero como Estado independiente el CCN ha calculado que este podría bajar hasta valores inferiores al 7%, mejor que la mayoría de los países de la comparativa. Esta transición podría ser lenta, 5 años, y por lo tanto sería un impedimento a una buena nota inmediata. La supresión del expolio fiscal tendría efectos beneficiosos adicionales sobre el PIB y reduciría el paro.

El principal problema para la financiación es la deuda privada. Cataluña es de las naciones europeas que presenta mejores niveles de deuda privada en relación al PIB. La deuda pública del Estado catalán podría ser incrementada si aceptase una parte de la deuda soberana española (llegaría a cifras entorno al 66% del PIB).

En cuanto a los precios, Cataluña ha presentado una inflación relativamente baja pero poco estable, esto no son buenas noticias para el rating del país.

En cuanto al grado de apertura exterior (exportaciones), el Estado catalán incorporaría el comercio con España, que representa hoy la mitad de las ventas al exterior, situándolo entre los países más abiertos además de presentar una balanza de pagos positiva.

Teniendo en cuenta todos los factores anteriores, el CCN proyecta que la Cataluña Estado puede conseguir un crédito bastante bueno, entre AA y AAA.

CCN

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