miércoles, julio 10, 2013

Catalanismo y Democracia



Últimamente el gobierno de España, algunas televisiones - públicas y privadas- y otros medios de comunicación españoles han adquirido el mal hábito de acusar al nacionalismo catalán de nazi y comparan nuestros representantes partidarios de la independencia con Hitler y Goebbels.

Dejan de lado que el nacionalismo catalán nació y se desarrolló a partir de la segunda mitad del siglo XIX y que iba ligado al liberalismo político y económico; dejan de lado que el nacionalismo catalán, también en los años treinta, defendió la democracia: la prueba de ello fue la defensa de la II República Española contra los militares sublevados que contaban con el apoyo de la Italia fascista y de la Alemania nazi. Pero además algunos exiliados partidarios de la República y la democracia lucharon al lado de los aliados en contra de Hitler y Mussolini y, otros exiliados partidarios de la misma fueron acabaron en los campos de exterminio como Mauthausen, por ejemplo.

Antoni Rovira i Virgili escribió “En Defensa de la democracia” (In Defence of Democracy, traducido por John Style) a finales de los años veinte. Este libro comienza hablando de la crisis de la democracia, de los defectos de ésta (según él es un instrumento de perfeccionamiento, no de perfección), de cuál era su objetividad, su estabilidad, etc.
El autor reflexiona sobre la igualdad entre los hombres, sobre el sufragio universal, sobre el Parlamento y el liberalismo (La diversidad de ideas y de creencias) y un largo etc.

En febrero del año 1940, en el exilio, publicaba un artículo en la Revista de Cataluña llamado “Las nacionalidades en la Europa nueva” donde entre otras cosas exponía:
"Si Alemania triunfara, organizaría coactivamente Europa en un sentido opuesto para diámetro al principio de las nacionalidades. La combinación del principio racista y de la teoría del espacio vital convertiría los otros pueblos en sirvientes o esclavos de Alemania, señora del mundo ". Continuaba diciendo: "Existe el lazo íntimo, profundo, indestructible, entre el totalitarismo y el imperialismo. Quién es enemigo de la libertad de los hombres lo es también de la libertad de las naciones. Quién es antiliberal es antinacional. Quien no ama ni respeta la autonomía de los individuos no puede estimar ni respetar la autonomía de las colectividades".

Que todo el mundo sepa la verdad: primero nos llamaron terroristas. Ahora nos llaman nazis y comparan nuestros representantes políticos con Hitler y Goebbels.

Francesc Bonastre Santolària.

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