martes, julio 23, 2013

El descrédito de una marca, en un tuit






¡Que nadie se engañe! Lo grave no es que un fanático escriba en su twitter “catalanes de mierda, no se merecen nada”. Lo preocupante es que lo haga un individuo que ocupaba un cargo público (pagado también por los catalanes) y que asumía, obviamente, obligaciones representativas en relación a todo el territorio estatal.

Sea como sea, cuesta de creer que el individuo en cuestión trabajara realmente para la Marca España, más bien da la impresión que ha invertido arduos esfuerzos en cargar de más razones la causa independentista, una ayuda más de entre las que últimamente regala un rival poco avispado.

Porque, de hecho, ¿qué Estado civilizado no se avergonzaría, en un momento en que necesita aliados, de presentarse ante la comunidad internacional como un país poco democrático, opaco, corrupto hasta la médula y que trata a una nacionalidad de su territorio con absoluto desprecio?

¡Cuidado! La cuestión de la catalanofobia empieza a asemejarse, peligrosamente, a la ira antisemita que consiguió cuajar en la Alemania de los primeros años de la década de 1930, alimentada por el discurso envenenado del partido nazi. El odio a una nación, con pasaporte propio o sin él, es recriminable en idéntica medida al odio a una etnia. ¡No lo olvidemos!

¿Tan grave es la ofensa? ¿Tan insultante es que los catalanes tengan una lengua, una cultura y un carácter (un tarannà) propios? Y lo tienen, no cabe duda... Sorprendería enormemente leer en el twitter de sus representantes perlas del tipo “españoles de mierda, no os merecéis nuestro dinero”. Y si alguno de ellos se atreviera a escribirlas no dudo que la reacción de la sociedad catalana y de todos los grupos del Parlament estaría a la altura.

La Marca España necesita urgentemente un asesor de imagen competente. Pero los que defendemos el derecho a decidir creemos que eso ya no es cosa nuestra. Más bien, ya nos está bien… Hay una expresión catalana que últimamente se oye mucho en la calle: “ens fan la feina" (nos hacen el trabajo).






Meritxell Doncel
@m_doncel
Periodista y Abogada
 

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