martes, octubre 15, 2013

El CCN concluye en un estudio que España no tiene capacidad para salir de la crisis y que se encamina hacia el colapso económico



"No hay luz al final del túnel para España". Lo afirmaba el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz y lo ratifica un exhaustivo estudio del Círculo Catalán de Negocios (CCN). El Grupo de Estudios del CCN ha analizado los datos macroeconómicos de España y ha aglutinado todas las proyecciones hechas por los organismos internacionales que rigen la economía a escala global y el panorama que resulta es desolador: este 2013 España deberá colocar al mercado una deuda equivalente al 20% de su PIB, una cifra que podría aumentar hasta el 114% del PIB en 2020 y al 129% en 2030, según previsiones de la Comisión Europea. El incremento sostenido de la deuda absorbe la fuerza inversora del Estado, que debe concentrarse en cubrir los gastos financieros que genera.
Más aún: la sociedad española envejece de manera acelerada: en el 2021 habrá 9,3 millones de personas por encima de los 65 años. Esto provocará que el gasto en pensiones pase de representar el 10% del PIB actual a ser de entre un 20 y un 30% del PIB en 2050.

Un Estado hipotecado, asfixiado por los intereses y el gasto en pensiones prácticamente no podrá disponer del dinero que necesita para impulsar la economía productiva y, por tanto, el paro se mantendrá en los niveles actuales o incluso se incrementará. Es un pez que se muerde la cola.
¿El horizonte de las próximas décadas? Una constante reducción del PIB por cápita, que en 2020 estará cinco puntos por debajo del de 2005 y en unos veinte años 16 puntos por debajo, un aumento de la emigración -la segunda en tres generaciones-, sobre todo de la población joven, y un incremento del esfuerzo fiscal que deberá hacer la masa productiva que quede. Si en 2010 había cuatro trabajadores por cada pensionista, dentro de cuarenta años sólo habrá dos, según las previsiones. La conclusión es evidente: el Estado se encamina hacia una nueva quiebra, la vigésima quinta de su historia.
Por contra una Cataluña Estado es más que viable económicamente. Lo ratifican numerosos datos y lo certifican expertos internacionales. Algunos datos que lo avalan: el saldo de la balanza de pagos de 2011 respecto al PIB era de un 3,9% en Cataluña, mientras que la de España estaba en negativo en un -4,2%. Cataluña sería el cuarto país de Europa en PIB por cápita.

El CCN va más allá y afirma que la independencia de Cataluña actuaría de fuerza motora para España. Para el CCN en el Estado conviven dos modelos económicos que no son compatibles: el catalán, que se basa en el modelo de pymes flexibles con gran capacidad exportadora y de innovación, y el español, que tiene como referencia grandes empresas que trabajan en sectores regulados y que centran la proyección internacional en Latino-América.

Sin Cataluña, España podría desarrollar plenamente -dice el CCN- su estrategia económica, al tiempo que aprovecharía también en beneficio propio las infraestructuras que construiría con sus propios recursos el nuevo Estado catalán para internacionalizar su economía.

Para el CCN lo fundamental es que, sin Cataluña, España podrá dejar de actuar políticamente en materia económica (siempre en conflicto con la Cataluña autonómica) y centrarse en reactivar su economía.
Para más información:

Andreu Mas, 677225051.

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Nuria Roura, 673436937.

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2 comentaris:

  • Carme Catala says:
    25 de octubre de 2013, 15:52

    El conflicte territorial espanyol es deu a que hi ha una part d'Espanya, concretament la zona que correspon als Paisos Catalans que, des de que es va iniciar la transició, han estat contribuint, cada vegada mes i mes abusivament, al manteniment d'una altra part d'Espanya. I en lloc de destinar aquests ajust a desenvolupar-se, aquesta era la seva finalitat precisament, en el que ens deien havia de ser la "solidaritat interterreditorial "a la pràctica, i desprès d'estar pagant any rera any constantment, es evident que aquest diners no s'han destinat a aquest fi, doncs no s'explica de cap manera com es possible que desprès d'estar pagant durant mes de trenta anys el 8% del Pib de cadasquna de les comunitats de Catalunya, el País Valencià i les Balears respectivament, a hores d'ara encara necessitin seguir reben diners, malgrat els centenars de milers de milions d'euros que ja han rebut. Creiem que aquest diners, que amb tan esforç s'han donat, han estat greument malbaratats i s'han fet servir per raons polítiques bàsicament, per acontentar i obtenir la complicitat d'aquesta Espanna poc productiva pero molt nombrosa, que no ha volgut modernitzar-se ni esforçar-se per ser competitiva, sinó que ha preferit mantenir-se en dependències constant dels llocs a on es treballa. Aquesta part d'Espanya aviciada ha donat suport a qualsevol dels dos partits hegemonics que han compartit el poder, a canvi de passar per alt la tan sovint fraudulenta gestió d'ambdós, per seguir gaudint de la seva situació d'inmerescuts privilegis amb tota la intenció que siguin a perpetuitat, dessinteressant-se completament de que això ens estigui portant a la ruina.

  • Carme Catala says:
    25 de octubre de 2013, 16:05

    Sense Catalunya i els seus diners Espanya es veuria obligada a transformar-se i a convertir-se en un pais mes normal, al perdre la oligarquis dominant el seu gran recurs - els diners manllevats que compren complicitats - per poder-se mantenir i perpetuar-se

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