miércoles, enero 22, 2014

«La Generalidad, un museo y pena de muerte para Mas»

Contra crónica de la manifestación "constitucionalista".
Cuenta la leyenda que a los independentistas nos pierde la semántica. Dicen que es el efecto de los juegos florales, del Renacimiento y del alma preocupada de este país reflejada en la expresión "niño no te enredes, no sea que acabemos mal". Pero manifestaciones como las de esta mañana en Barcelona, desmienten categóricamente que ésta mala utilización del lenguaje como subterfugio sea una exclusiva del soberanismo. Los unionistas también empiezan a ser unos expertos.
A la obra del españolismo de Grecian 2000 de toda la vida ahora le llaman constitucionalismo. Un homenaje siniestro al pacto de rendición firmado en 1978 entre los más de dos bandos de una España parcheada por una guerra cruda y sangrienta. Es el precio que más de una generación ha pagado y pagará por haber dejado morir al dictador fascista en su cama.


La obra sigue siendo interpretada por conserjes , abogados y técnicos de la administración estatal en Cataluña , gente mudada del Upper Diagonal , clases medias del primer cinturón de Barcelona con cierto resentimiento , profesores de castellano y de filosofía , y funcionarios de la agencia tributaria , algún empresario de éxito , hijos de excombatientes y pequeños monopolistas de la administración española .


Se han modernizado, algunos practican un españolismo new -age, pero el mensaje es el mismo de siempre. La gran diferencia es que se saben y, sobre todo, se sienten, minoría. Todos los mensajes de las pancartas eran negativos - "El divorcio mal negocio", "Aislarse es empobrecerse” - o bien tenían tono de amenaza - " Sí, sí, sí, España ya está aquí " - o bien un carácter de reivindicación peligrosamente colonial - "Ésta es nuestra policía" gritaban al pasar por la jefatura de la policía española en Cataluña.
Al servicio de orden de la manifestación, reconocidos simpatizantes de la causa falangista. Por cierto, una constitución que permite que Falange sea legal no sé si merecería ese nombre. También entre los participantes gente que contaba con conocimiento la situación política catalana. “Junqueras se lo cree, no cederá”, apuntaba un serio padre de familia a un grupo de gente de abrigos largos y peinado impecable.
Llegados a la plaza de Sant Jaume, muchos han roto la norma de la autocontención. De éstos un hombre relativamente joven, alto y con el pelo largo que no se ha privado de gritar con la voz alta y el corazón hinchado: “¡Mirad la Generalidad, miradla bien porqué en 10 años será un museo! ¡Mas, pena de muerte! Aplausos. Una mujer se le ha acercado y le ha hecho notar que había un periodista apuntando. "Que apunte, que apunte, que en cualquier país normal a los traidores de la patria se les mata". Y los independentistas, preocupados si preguntan por estado propio, estado libre o independiente. A todos nos pierde la semántica.

Quico Sallés (Nació Digital)

0 comentaris:

Publicar un comentario