martes, abril 29, 2014

¿De qué crispación hablan?

Este Domingo leía que Pere Navarro - líder del PSC-PSOE y firme defensor de un federalismo que ni los políticos españoles quieren- había sufrido en Terrassa una agresión en un acto privado por parte de una mujer de unos 50 años.
En twitter, muestras de solidaridad y de condena por parte de los dirigentes de los partidos políticos catalanes, como debe ser. Penosamente, los unionistas (entre ellos el mismo Pere Navarro), ya apuntaban a que se trataba del ataque de una persona favorable a la independencia. Podríamos poner como ejemplo las declaraciones del mismo afectado al programa del Matí de Catalunya Ràdio: "Políticamente la agresión tiene trascendencia. Me insultó y los motivos son muy claros: es resultado del clima de crispación" (No puedo evitar preguntarme por qué no permitió que sus acompañantes siguieran a la agresora); el tuit de Jordi Cañas (C 's), que terminaba con la frase "La siembra del odio empieza a recoger sus venenosos frutos"; o el del socialista Joan Rangel, ex delegado español en Cataluña "La agresión a Pere Navarro, ¿hecho aislado o consecuencia de un clima que irá a peor? Veremos quien la condena, quien calla o, incluso, quien la justifica".
Me gustaría decir cuatro cosas a estas personas que, sin escrúpulos, tachan todo el movimiento independentista catalán como violento:

Los catalanes soportamos que, en el 2010, se nos recortara el Estatuto, aceptado por un 73'9 % de los ciudadanos que lo votamos en 2006, habiendo de aguantar las ofensas de políticos españoles. Algún ejemplo podría ser el de Alfonso Guerra (PSOE), que declaró que "Nos cepillamos el Estatuto porque era infumable" entre las risas de los asistentes. O la campaña de recogida de firmas en contra del Estatuto por parte del PP. O la amputación de un Estatuto refrendado por parte del Tribunal Constitucional , donde los jueces han sido militantes o son simpatizantes del PSOE o del PP (y, de hecho, han sido elegidos por estos partidos políticos, evidenciando que en España no existe uno de los pilares principales de la democracia, que es la separación de poderes).

Hemos tenido que soportar el impago de las inversiones mínimas que nos corresponden por ley (como la adicional tercera del Estatuto, la cual nos deben desde hace años y que declararon "que no pagarían"), hemos tenido que soportar que secuestraran competencias de la Generalitat (entre ellas la educativa, todos recordamos la famosa frase que soltó el Ministro de Eduación español, José I. Wert, en el Congreso: "Nuestra intención es españolizar a los alumnos catalanes"), seguimos soportando un inaceptable expolio anual de 16.000 millones de €, mientras desde el gobierno español se jactan de rescatar Cataluña a través del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), con el cual nos pagan una pequeña parte de lo que nos deben a través de un préstamo y por el que tenemos que pagar intereses. Debemos soportar insultos, desprecios, amenazas por querer votar si seguimos o no dentro del Estado español... Si siguiera, la lista sería interminable: todos sabemos qué agravios sufrimos.

Y, a parte del creciente número de independentistas (con razón), ¿cuál ha sido nuestra reacción?
- Manifestación "Somos una nación , nosotros decidimos", convocada a raíz del recorte del Estatuto (10 de Julio del 2010) : 1,5 millones de asistentes , 0 incidentes.
- Manifestación "Cataluña, nuevo estado de Europa", convocada por la Asamblea Nacional Catalana (11 de Septiembre del 2012) : 2 millones de asistentes , 0 incidentes.
- 400 km de Vía Catalana, convocada también por la Asamblea Nacional Catalana (11 de septiembre de 2013) : 2 millones de asistentes , 0 incidentes.

¿De qué crispación hablan? Sí, estamos indignados, por eso trabajamos para hacer posible la consulta y la independencia. Los catalanes sabemos ser constructivos.
Personalmente, creo que son declaraciones desesperadas por parte de los unionistas, que son los que desean que haya violencia por este asunto para desprestigiar nuestro movimiento.
Yo sí que voy a poner algunos ejemplos que los desprestigiará a ellos: el ataque fascista en Blanquerna, la sede de la Generalitat en Madrid; la presencia de banderas franquistas en la manifestación del 12 de Octubre de 2013 (y el saludo nazi que hizo un asistente muy cerca de la líder del PP catalán); amenazas de guerra civil por parte de militares (retirados o no)... En ningún momento he visto que condenaran estos actos.

Así que les recomendaría que se dejen de declaraciones tan arriesgadas y ridículas, más aún cuando no hay ninguna investigación iniciada. Si la agresión fue por parte de una independentista, seremos quienes más duramente la condenaremos: los catalanes somos pacíficos, nuestras armas son las urnas y nuestra bandera, la democracia. No hay lugar para la violencia, siempre ha sido de esa manera y lo seguirá siendo. Pero si la agresión fue por parte de una enferma mental o por una razón no política, ¿pedirán ellos perdón por las acusaciones? Algo me dice que no. Nunca lo hacen.

Nosotros seguiremos trabajando con entusiasmo por la independencia - mal les pese -, ya no hay nada que nos frene.

Aida Fadrique Rubio

2 comentaris:

  • Pere Alegria says:
    29 de abril de 2014, 10:27

    Molt ben explicat Aïda

  • Miguel A Izquierdo says:
    7 de septiembre de 2014, 15:57

    Una puntualización: el ataque de Blanquerna fue condenado unánimemente tanto en el Congreso como en el Senado. En Madrid se convocó una concentración de repulsa (con asistentes y todo). Los autores fueron detenidos y puestos a disposición judicial (los autores del ataque, no de la concentración, se entiende)

Publicar un comentario