jueves, diciembre 18, 2014

Pere Aragonés: ‘Necesitamos una mayoría parlamentaria independentista para explicar a la comunidad internacional que queremos crear un Estado, y es urgente hacerlo ya’


¿Nos puede presentar su evolución personal respecto a la cuestión catalana? ¿Se acercó por aspectos culturales, sociales, económicos, históricos o por tradición familiar?:

Soy independentista desde que recuerdo tener conciencia política, desde que me interesaban los temas que afectaban a nuestra sociedad. De hecho el día que recuerdo que esto de la independencia me empezó interesar fue cuando, en 1992 -yo era muy pequeño, tenía 10 años-, detuvieron a independentistas en la Operación Garzón y pensé "Han detenido algunos de nuestros", así que supongo que debía sentir algún tipo de identificación, seguramente no muy racional, en ese momento. Al cabo del tiempo me impliqué con las juventudes de ERC, dándome cuenta que no era sólo una cuestión de defensa de la identidad o de la lengua, que fue por lo que llegué yo, sino también del derecho de la sociedad catalana de organizarse como ella quiera en todos los aspectos (económicos, energéticos, sociales y, evidentemente, también culturales).

¿Qué pros y contras ve en la lista unitaria y en las listas separadas?:

Una lista única tiene un principal ventaja, y es que elimina completamente -en unas elecciones de carácter plebiscitario- la competición entre los partidos por el votante independentista más convencido. Ahora, debería ser unitaria y transversal de verdad, es decir, desde Unión Democrática (UDC) hasta la CUP.

Desde mi punto de vista disponer de varias listas nos permite abarcar más votantes teniendo en cuenta la diversidad que existe en el país, porque -aunque los independentistas plantearemos unas elecciones centradas en la independencia- cada votante irá a votar por sus razones, así que tenemos que ofrecer todos los mecanismos posibles para abarcar todas las sensibilidades.

Ahora Oriol Junqueres y Mas están negociando, pero todos los partidos deberán sentarse para hablar. Ligar todo esto no es fácil.

Si mañana Cataluña se convirtiera en un estado, ¿qué aspectos consideraría que se deben cambiar con más urgencia?:

Primero de todo el sistema judicial, ya que el español es lento, injusto y no funciona. También se deberían cambiar los mecanismos de regulación de los mercados porque ahora mismo -formando parte de España- están secuestrados por los mismos que deberían ser vigilados (bancos, energéticas etc.).
Otro aspecto, en este caso a la hora de crear la Constitución catalana, es que se deberá constituirla como participativa, que se adapte a los cambios que pueda haber en la sociedad, que sea flexible. La actual (la española) es muy rígida, aparte de estar interpretada de una manera sesgada.

¿Qué aspectos -más puntuales - cambiaría de la actual situación de autonomía respecto a un estado catalán? (Por ejemplo, yo pediría un abordaje y una legislación seria y eficiente contra el maltrato animal y contra la violencia de género):

Una vez proclamada la independencia, y por una cuestión de emergencia social, se debería tratar el tema de impago de hipotecas. Crear una ley de dación en pago y de segunda oportunidad (la propusimos en el Parlamento y en el Congreso nos la tumbaron). Debería ser uno de los primeros elementos porque condena a muchas familias a la exclusión económica, a estar trabajando en negro toda la vida y a no poder levantar nunca la cabeza.
También se debería simplificar al máximo la administración pública. La actual es muy garantista respecto al ciudadano y está bien, pero en muchas ocasiones paraliza la actividad que el mismo ciudadano quiere llevar a cabo. Se deberían simplificar, eliminar procedimientos y buscar otros sistemas de garantía más eficientes.

¿Cómo valora la internacionalización del proceso y qué aspectos cree que se pueden mejorar?

El principal aspecto positivo que ha habido hasta ahora de la internacionalización del proceso es que se ha producido, y se ha producido a raíz de las grandes movilizaciones ciudadanas de cada 11 de septiembre y por el proceso participativo del 9N.

Sobre los aspectos que se podrían mejorar, el DiploCat está haciendo un trabajo importante pero es una tarea de diplomacia pública, no de diplomacia oficial. Es decir, puede hablar con gobiernos pero sobre todo se centra en la sociedad civil. Lo que necesitamos es que haya una mayoría parlamentaria con un mandato independentista para explicar a la comunidad internacional que queremos crear un Estado, y creo que es urgente hacerlo ya.
El problema es que sigue siendo una situación interna, y dejaría de serlo en el momento en que afectara intereses externos. La comunidad internacional no nos apoyará porque tengamos la razón ni porque les caigamos simpáticos, sino porque sus intereses pueden estar en peligro o amenazados si el conflicto se prolonga. ¿Qué intereses? Los de las multinacionales extranjeras y la estabilidad del euro. Cataluña es una economía mayor que la griega y los movimientos en este último país han perjudicado la zona euro, por lo tanto a nadie le interesa que la economía catalana esté en tensión por cuestiones políticas. Los gobiernos están interesados en este tema ya que nunca habíamos recibido tantas peticiones de información por parte de cónsules y cancillerías; hoy por hoy se mueven a un nivel no público, pero en el momento en que avancemos -a partir de las elecciones- el interés irá creciendo. Primero pedirán un cambio interno (concierto económico, modificación de la Constitución) porque no quieren cambiar o añadir fronteras, pero nosotros nos tendremos que mantener firmes en que queremos la independencia, y tendremos que reclamar que la comunidad internacional arbitre en un referéndum de independencia, donde voten los catalanes y en el que el resultado sea aceptado tanto por Cataluña, como por España, como por la comunidad internacional, o tendremos que declarar unilateralmente la independencia. La primera opción nos conviene más que la segunda, ya que el reconocimiento es muy importante.

¿Podrían suspender la autonomía?

Lo podrían hacer, pero sería anticonstitucional; la autonomía, de acuerdo con la Constitución, no se puede suspender. Pueden intervenir y tomar el control de los Mossos o el mando de la Educación, pero el Parlamento sólo lo puede disolver el presidente de la Generalitat. El artículo 155 de la Constitución sólo autoriza al gobierno español a dar órdenes directas a los funcionarios catalanes, pero no autoriza a tomar el control del Parlamento, así que la representación democrática seguiría existiendo.
Si suspendieran la autonomía estarían vulnerando el Estatuto, que forma parte del bloque de leyes españolas, y esto sólo se daría en el caso de que declararan el estado de sitio. En este caso estarían aboliendo las libertades fundamentales y afectaría a la economía por la retirada de las inversiones, por el cierre de fronteras etc.
Por otro lado la autonomía ya está intervenida, porque Montoro es quien decide los presupuestos y el Tribunal Constitucional es quien nos tumba las leyes que creamos.

Si lo hacemos bien, lo tienen complicado para no perjudicarse a sí mismos.

En una entrevista que me hicieron dije que los ciudadanos teníamos que confiar en los políticos. ¿Podemos confiar en que el proceso está en buenas manos?

No tenemos más remedio que confiar en ellos. Estoy convencido de que si hoy el Presidente Mas defiende algo diferente a lo que puedo defender yo desde ERC, lo hace porque está convencido de que es lo mejor para el país y, por tanto, sin empatía no hay acuerdo. Si eres consciente de ello, es más fácil llegar a acuerdos.

Debemos confiar los unos en los otros: los partidos políticos deben confiar en la sociedad civil y viceversa, este sistema de equilibrio de poder funciona muy bien en las democracias y yo creo que el proceso, en el fondo, es el reflejo del estado que queremos construir. Si mantenemos este equilibrio -en el que hay un liderazgo político pero también un liderazgo civil- y hay un punto de confianza, todo funcionará.

Nombre, apellidos, cargo:

Pere Aragonés, Diputado en el Parlamento de Cataluña de ERC (@perearagones)


Entrevista realizada por Aïda Fadrique @gatadenit


(1) La Operación Garzón fue una operación policial que consistió en la detención de 45 personas vinculadas al independentismo catalán. Se les acusó de formar parte del grupo Terra Lliure, a pesar de que ésta ya había anunciado su disolución. Dieciocho de ellos fueron condenados por pertenencia a la organización armada. A raíz de denuncias de torturas el Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó al Estado Español en 2004 por no hacer ninguna investigación.

Catalán 

0 comentaris:

Publicar un comentario